domingo, 10 de octubre de 2010

Sobre el 2012


Además de la inminente destrucción del planeta, a causa del enojo de Jehová; habrá elecciones en México.

Sin importar que haya un viejito, misógino, prepotente y enojado, intentando destruir lo que -de muy mala gana- hizo, los políticos mexicanos se preparan para gastar millones y millones de pesos que harán felices a cientos de miles de ignorantes y jodidos. Estos jodidos recibirán: despensas, dinero falso, bolsas de mandado, gorras, playeras y demás artículos de uso cotidiano (que no representan mejoras en la educación, la economía, la seguridad púbica o la política).

Los principales candidatos por participar en estas elecciones son: Enrique, el Chespirito, Peña Nieto (sobrino político de Emiliano Azcárraga Jean), y Andrés Manuel López Cobrador (por aquello de los 60,000 pesos mensuales que cobra como Presidente Legítimo de México).

Veamos qué pasa, en el año del Armagedón, con estos chavos (del ocho), y, sobre todo, con esos cientos de miles de millones de pesos que serán fiesta nacional durante el tiempo que dure la campaña. Pero lo más importante, ¿llegará Jesucristo, Quetzalcoatl, o Rambo, a la cita con la Humanidad?: hay rumores de que es George Bush padre el que nos dará la salvación.

No me importan los sueños.


No me importa el derrame de horas y horas de mal sueño;
no me preocupa ni el fuego, ni la luna, ni el tiempo.
Quiero poder mirarte entre mis dedos, asustado, con miedo.

No me importa el veneno, ni el oleaje del mar, ni los muertos;
no me importan mis huesos, ni el martirio, ni los débiles.
Quiero poder mirarte huir entre mis dedos.

No me importa la economía, ni las finanzas, ni el gobierno;
no me interesa saber de dónde sale el dinero, y por dónde se sale, tampoco.
Sólo te quiero a ti, bella mía,
en la casa de mis dedos.

No me importa soñar que te vas o que regresas, o que nunca has llegado;
no me importa saber tu procedencia.
Quiero, bella mía, que vivas en la casa de mis dedos.

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